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6 ene 2013

Mil Historias Fatídicas


Porque vivir no lo es Todo…

Vivo en el ocaso de la maravillosa vida presencial.
 Vivo esperando un buen agüero. 
Vivo arrastrando el honor a puro desaliento. 
Vivo para ser alguien pero sin ser para nadie algo prestigioso. Vivo de a poco porque sueño mucho. 
Vivo tintado a pura frustración. 
Vivo para no amar basura y veneno. 
Vivo con el deseo de bajar la tela algún día que la tempestad me cubra totalmente. 
Vivo y no es para nadie.
 Vivo y pocos saben que existo.
 Vivo para no llamarles la atención.
 Vivo por capricho y para intentar lo extraordinario sin merecerlo. 
Vivo escribiendo y escribiendo lo que no debería, imaginando lo que querría, y disimulando mi felicidad en vida. 

Mil Historias Fatídicas


Depresión melancólica de invierno…

La salvación como mi ilusión es anormal. Llegar salir y desistir son tintes de quebrantad emocional. La suerte me persigue y no me achico pero la realidad me nubla el paraíso. Mi imaginación es tan relampagueante como un trueno y mi subconsciente como un huracán efervescente de malas lenguas y pensamientos basura. Desecho lo bueno y lo malo porque se que no me llevo nada al descansar. Tiempo y más tiempo le doy al carrusel para no afrontar el quehacer humanitario. Mal tiempo para escribir pero bueno para volar sin parar en el maratón preferido de mis pesares.

Mil Historias Fatídicas


La personalidad de la soledad…

Siento defraudar a mis conocidos diciéndoles que les he mentido y que lo que he externado es solamente es un maquillaje. Detrás de mi máscara hay mil y una historias de terror donde me veo atormentado día y noche. Siento defraudarlos nuevamente y decirles que no me conocen, que lo único significativo que saben es mi nombre y mi equipo favorito. Siento decirles que me retiro, siento decirles que mi delirio es salir del calvario. Siento mucho quererme tan poco como para desconocerme y querer que me desconozcan pero que al igual me recuerden como una mínima pena cuando mi alma esté en gloria.

Mil Historias Fatídicas

El último suspiro lo elige Dios…

Cuando pienso tambalearme una brisa me aconseja no huir del buen paraíso. 
Cuando caigo tristemente no hay quien sujete mi mano. 
Cuando soy el sol logro iluminarme y tapar un poco mi sombra. 
Cuando te pienso…lloro. 
Cuando lloro pienso en todo lo malo y lo bueno que se avecina si no existiera. 
Cuando escribo solo expreso una milésima parte de lo grotesco que suelo ser. 
Cuando por Dios? Cuando? Cuando podré vivir lejos de acá? 
Cuando serás tu quién sujete mi mano? Cuando? Cuando? Cuando?